domingo, 20 de mayo de 2012

El Silencio

No te identifiques demasiado con lo que piensas; de hecho, no te identifiques. Esta identificación es una creencia, y a menudo estas son tan profundas que no podemos ver más allá de ellas... Empieza por las más superfluas y últimas, hasta llegar a las más enraizadas. Las creencias sobre ti mismo que voluntaria o involuntariamente te han transmitido, te han creado. Tú no eres lo que crees, sino quien escucha el trajín de reproches, culpas, halagos y demás que recorren continuamente por tú mente. Eres el observador. No intentes detener nada, sino sólo observa. Eres quien pacientemente se sienta al borde del río a ver como el agua corre. Contempla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario