lunes, 29 de septiembre de 2014

Permíteme la Gracia

No sé que hacer. Entre sueños extáticos que reavivan por un momento el misterio de vivir, luego me hundo en las oscuridades de la absurda compañía de las ficticias voces que rondan por mi cabeza. Oh Dios! Permíteme el silencio y permíteme contemplarte. Por un momento, haz que los sueños sean realidad. Haz posible mi servicio en esta vida, en la única vida. Permíteme servirte! Permíteme respirar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario