lunes, 24 de agosto de 2020

Mezzo camino della vita

 Sorpresa, Amor, Compañía, Dolor, Presencia, Sentir, Crear, Experiencia, Comprensión, Amor, Amor, Paz, Amor

sábado, 21 de marzo de 2020

Contemplar

Firmeza del alma
posada en la vida
El amor clama
buscando salida

Agua que inunda
la mente dormida
Siento en mi cuerpo
a su ancho expandida

Presencia desborda
por el agua vertida
y en los límites recobra
la cordura perdida.

miércoles, 18 de marzo de 2020

Apocalipsis

El fin de la existencia,
asusta a los temerosos. 
Más no por prudencia 
sino por perezosos.

La atención vacilar dejaron, 
el mundo colores traía.
La muerte aparece cuando entraron
en las tinieblas de su mente dormida.

La eternidad como práctica constante, 
se les presenta en las horas de algarabía.
Aquietar el apego sonante,
también de esa sintonía.

martes, 25 de febrero de 2020

Campo florido (¡Sal!)

Pasos de la noche en un cuerpo sin substancia
Hechizos del alma en el escenario de la vida
Los sueños aparecen como un campo sin fragancia
donde experimentar lo que el deseo decida.

Recuerdos de estados atentos perduran en la mente
donde consciente al campo salía,
pero rápido retornaba por el deseo latente
en una experiencia incompleta de mi salida prudente.

El miedo condicionaba mis intenciones,
frío en el pecho y mordaza en el estómago.
Ocultos quedaban tras el paño oscuro de las ilusiones,
los intentos y los recuerdos de mi campo florido.

Un cuerpo sin límites, templos escondidos,
mensajes e instrucciones de maestros ascendidos.
Volar sin alas y recordarme nacido,
la puja del médico por siempre vencido.

Culturas latentes y naves que caen,
espíritus perdidos en el campo florido
A todo puedes recordar,
si sabes como amar.

Campo florido de posibilidades,
conciencia de la vida física,
sincronicidad de los deseos
y atención en los detalles.


miércoles, 1 de enero de 2020

Gavilán y la entrada al templo lunar - 1

Gerónimo, un octogenario de barba corta, blanca y mechada con la piel arrugada, vivía en un pueblito de la zona pampeana argentina. Poco pelo, ojos claros de ascendencia española y de madre testaruda, solía caminar por las mañanas por su pequeña finca acompañado de alguna rama fortachona que encontrara en el camino y soportara su peso y con algún animal de compañía, siendo a veces un perro o, cunado no, un corderito con el que se encariñaba y tomaba por aliado.
La finca era pequeña, pero acogedora. Una casa principal donde residía él y su también anciana compañera, dos casas aledañas donde residían familiares a la antigua usanza de compartir varias viviendas en un mismo territorio familiar, alambrados, cerdos, gallinas, pavos, algunas vacas y terneritos y una quinta donde cultivar lo que los animales no pudieran brindar. De fondo, la extensión llana de pasto punta, cardos, algún que otro eucalipto teñido por el crepúsculo solar y un molino que acusa el suave viento que la surca punta a punta en esos días primaverales.
Así, en esta finca y con estas labores, Gerónimo pasaba sus días. A la tarde, como de costumbre, su nieto lo visitaba para acompañarlo y jugar junto a ellos.
-¿cómo andas hoy pequeño travieso? - lo recibió sonriente Gerónimo a su nieto Emanuel
- bien abuelo, llegué hace rato de la escuela y quería venir rápido para acá - respondió Ema como recordando una deuda pendiente
- A si?, yo también ansiaba verte, aún no he tomado mi café con leche -
- No es tanto el hambre lo que me apuraba, sino...- quedandosé dubitativo sin terminar la frase.
Sospechando alguna demanda, pregunta Gerónimo - Sino... Emita? -
-eeeh, recuerdas lo que nos dijiste ayer abu? ¿lo del indio guardián y el templo lunar? -
- jaja - soltó la risa el abuelo - era eso, claro que lo recuerdo, las leyendas son hermosas narraciones de nuestro pueblo y esta particularmente, ha sido la gran herencia de mi padre. Él solía contarmelas cada noche, al dormir. Sospecho que los detalles solían variar de un día para otro - afirmó risueño el abuelo con un dejo de añoranza en su mirada evocando dulces momentos con su padre.
-¿vas a contarmela abuelo? - apuraba Ema
- Claro, podemos empezar, pero no hasta que hayas merendado.

....


Giacomina, amable abuela hija de los italianos que llegaron a poblar estas tierras en servicio de un estado nación que nunca retribuyó las glorias de su labor ante el desplazado indígena,

jueves, 21 de noviembre de 2019

Presencia triangular

Expresión del corazón
Sentido del alma
Calor del amor
Pasión en la nada

Encuentro mental
Sentido en la cercanía
Distancia frugal
Viaje emocional

Anacronía espacial,
límites de presencia
Sincronía temporal,
encuentros de experiencia

Amor compartido...
Libertad dimensionada...
canto de luz...
experiencia de paz...

sábado, 30 de septiembre de 2017

Hace tiempo que siento como se me oprime el pecho y el estomago. No sé bien que es pero intento saber que lo causa. Es una angustia que me oprime, y me cierra la expresión. Me cuesta expresarme sin que se anude la garganta y la acción. Es un dolor que aflora de vez en cuando pero que mayoritariamente permanece latente, en estado de molestia continua. Trago y tengo un sensación liviana de alivio, fugaz. Retorna el malestar con el que cargo y con el cual ya me he identificado. Pero ahora veo. El dolor se torna de tal forma amigo de la impaciencia que aprenden a convivir. Uno se acostumbra a la pesadez. Pero de apoco, el ansia y el recuerdo fidedigno de libertad lo ponen en contraste para poder seguir hacia la felicidad y la alegría, entendidas estas como crecimiento y sanación.
Se manifiesta como angustia, principalmente, pero también enojo con uno mismo e incomodidad. Incomodidad. No poder respirar y estar tranquilo, confiado. Le pregunto al dolor: ¿qué quieres? ¿Desde qué evento en la vida surgiste y desde ahí solo te has afianzado y profundizado? ¿Desde cuándo? ¿Qué causa o interpretación te creó y qué creencia te mantuvo? ¿Qué comodidad que se tornó incómoda? Subes a la garganta.
Te acepto y envuelvo con amor y perdón. Gracias por estar aquí. Gracias por lo que me dices. Te acepto completamente. Íntegro en tu manifestación y presencia. Te brindo el lugar para que te expreses. Te acepto. En este espacio puedes ser.

miércoles, 5 de agosto de 2015

sábado, 27 de junio de 2015

Yo no conozco

Yo no conozco, todo es nuevo y nace por primera vez en el mundo. Nada procede, nada se desarrolla, todo aparece, todo está.Yo no conozco, observo.
¿Cómo mueren los desconocidos?

lunes, 6 de abril de 2015

El problema es que encontramos momentos para lo sagrado en vez de hacer del momento algo sagrado.

miércoles, 1 de abril de 2015

Historia

Hay Historia y hay historias, pero también puede haber una Historia de esas historias. De esas historias mínimas, que la Historia, no habla. Esas historias que hacen, en definitiva, la Historia. Esas historias es importante rescatar, contar. La Historia debe contar esas historias. La del campesino pero también la del Rey. Pero, ¿qué de ellos? El problema no está en si contar la del campesino o la del Rey, está en contar la de ambos, de una manera distinta. Se la ha contado de la misma forma, a ambas, y nos hicieron creer que teníamos que elegir un sujeto. Y no. No es el sujeto, sino como se lo ve. Hemos visto al proletario y al Rey de la misma forma. Así la historia se presentó como tragedia y se nos repitió como farsa. Los vimos de la misma forma. Con dolor. Pero la Historia debe contar otras historias. La del oprimido, la del opresor y la de la humanidad que los une. ¿Cómo vivían ellos la Historia, sus historias? ¿Cómo sentía un siervo de la Francia de Carlomagno? ¿Cómo sentía un campesino en la navidad del 800? ¿Cómo sentía? ¿Como sentía el amor, el campesino? En la opresión, en la pobreza, en el siglo IX, ¿Cómo sentía? ¿Habrá sentido cosas en la panza? Un campesino del siglo IX ¿Qué sentía al tomar de la mano su madre? ¿A su amada? ¿A sus hijos? ¿Cómo odiaba ese hombre? ¿Esa mujer? ¿Odiaban de la misma forma? Suponemos demasiado, en la Historia. Lamentablemente, demasiado. Interpretamos, de una manera apriori, esas historias, esos sentires. Los concebimos como dados. Si falta una pregunta, falta una respuesta. Al interpretar el pasado, ponemos el presente. Le caemos a un campesino del siglo IX, con nuestra emotividad del siglo XXI. Para conocer, habrá que despojarse de uno mismo.

jueves, 26 de marzo de 2015

Tierra del Sol

Me fui hundiendo, haciendo tierra,
hundiendo raíces.
Indio de la noche, Indio oscuro
que no teme puma ni río.

Indio pacha quemado
con los fuegos de la tierra.
Indio oscuro que late
en el centro del hombre.

Hombre americano.
Fulgor del rayo azul.
Terreno fértil, oscuro y maternal.
Posibilidad de toda vida.

Tierra oscura. Tierra fértil.
Madre tierra. Madre del hombre.
Oscuridad de la luz,
madre del hombre.

Madre que todo lo puedes.
El principio femenino de la madre,
de la Madre.
Todo lo es.

Tierra América, Tierra India.
Principio eterno.
Danza de la Creación.
Danza del orden y del Caos.

Del Caos.
Tierra del Caos.
Oscuro. Creador.
Fértil. Madre.

Indio quemado
por los fuegos de la tierra.
Indio de la Madre que miras al Sol,
que miras al Sol.

Indio de la Madre que miras al Sol.
Indio-Madre.
Indio que alabas al Sol.
Indio-Madre.

Pueblo del Sol.
Canto fértil, danza caótica,
armonía de los Cielos,
del Sol.

Madre que cantas al Sol, al Sol.
Pueblo del Sol.
Pueblo del Sol,
del Sol.  

jueves, 19 de febrero de 2015

Ser

Soy exhalación, soy inspiración, soy el momento en el que no hay aire, soy el momento en el que lo hay todo. Soy día, soy noche, el momento en el que amanece y también el que oscurece. Soy ángel y soy demonio, soy la creación y soy la caída. Soy bueno y soy malo, soy el momento en el que decido y en el que me someto. El libre albedrío y el destino, el alma y el universo. Soy la presencia, más no puedo ser la ausencia, la ansiedad, más no la nostalgia. Soy el yin y el yang, el cambio y la permanencia. Soy hombre y soy mujer, el momento en el que brindo y el momento en que recibo. Soy virtud y defecto, juicio y perdón. Soy la esencia y la existencia, la vida y la muerte. Entre las polaridades y sus estados, soy el vacío que inunda y el silencio que posibilita.  

jueves, 11 de diciembre de 2014

Volver a la Religión

Para los jóvenes es necesario volver a la Religión. Es necesario despojarse de la construcción instrumental y anónima de la religión institucionalizada. Es necesario ahondar en una vivencia íntima y personal de la Religión. Es menester comprender que se puede tener relaciones sexuales de una forma religiosa, de hecho es el acto creativo por excelencia. Si hay Religión, y si relación alguna tiene ésta con lo sagrado, no puede sino expresarse en un acto de creación, en un acto sexual.
Se puede, de igual manera, bailar y ser religioso, comer y hacerlo con el mismo espíritu, dormir, despertar, cagar. Si renunciamos una experiencia a la condición de lo profano, faltamos a Tesalonicenses 5:17 "Orad sin cesar".
Es necesario volver a la Religión. Cultivar un espíritu religioso de apertura y aceptación que contra-diga los prejuicios del mundo. Ser religioso al punto de molestar a los religiosos, a los fariseos contemporáneos, vistan éstos túnicas, den conferencias sobre como cambiar el mundo, ofrezcan panfletos proselitistas de un líder de turno o se paren orgullosamente en algún estrado universitario. Peor aún, ser religioso hasta el punto de contra-decirse a uno mismo, expresión máxima de la hipocresía mundana, pero también única posibilidad de cambio. Contradicción propia, la incoherencia argumentativa que tanto le molesta a la razón occidental. "Negar como nunca nadie ha negado, y a pesar de ello, ser la antítesis de un espíritu negador". Si hay camino a la rebelión, no puede sino ser religioso, íntimo e individual. Desde adentro, desde uno, desde Uno, en contra del mundo.
Es necesario volver a lo religioso. El mundo de la parafernalia, el consumo y las masas manipulan la individualidad para hacerla presa de los gustos estandarizados que funcionan como el motor de un sistema productivo depredador. Así, entre proyectos progresistas que buscan el aumento del PBI de la mano de la estimulación del consumo interno y proyectos liber-bárbaros que ocultan detrás de la pretendida ingenuidad smithiana de la autoregulación del mercado la manipulación de los grandes capitales, el individuo, ese que no se podía dividir, queda partido en su fuero interno tratando de saciar cuanto deseo y/u opinión se le ha insertado en su indefensa psiquis por los poderes del mundo; opositores aparentemente entre sí, pero beneficiarios de la ceguera de lo que demagógicamente, ambos, llaman pueblo.
Esta masificación, en Latinoamérica, en la Europa del Norte que tanto toman como modelo los conservadores o en EE. UU., es pérdida de la propia subjetividad, del propio espíritu de atención a lo que en mí, acontece. Es perdida de la valoración de uno mismo. Por todo esto, es necesario entender la Religión y el espíritu religioso, de una manera distinta de la que venimos realizando. Debemos despojarla del ritualismo semanal y convertirla en un ritualismo eterno. No hay momento para la religión, la religión es el momento, y sólo a través del cultivo de la atención, de la plenitud y de la aceptación, el hombre puede sortear la fragmentación y volver a ser in-dividuo.