El silencio en la mirada de los amantes, resulta la terrible resignación de la razón por no entender el misterioso secreto que yace sobre sus almas...
Los cuerpos una vez acariciados, una vez rasgadas las telas del pudor, inscriben en las hojas de la vida el sello cómplice que se manifiesta en cada silenciosa mirada, que no cambian con el tiempo, pero que tampoco se hace explicito entre los amantes...
No hay comentarios:
Publicar un comentario